Cherán. A un año de la Insurgencia... sigue la represión.


Con la fogata prendida, varias personas mantienen la guardia en la comunidad purépecha de Cherán. Platicamos, mientras bebemos café, comemos lentejas y preparan tortillas de harina; a lo lejos se escucha el  ladrido de los perros y varios autos pasean por las calles con música; fuegos artificiales alumbran el cielo estrellado; sonrisas en toda la gente que pasa saludando la fogata. Se hace evidente la alegría, pues se cumple un año desde que el pueblo se levantó para expulsar a los talamontes, que tanto devastaban sus bosques.




Mantenido las barricadas, y tomando el control de la comunidad, Cherán ha resistido desde el pasado 15 de abril; siguen alimentando las fogatas con leña y comida, pero sobre todo con su presencia y su determinación. Hoy, todos pueden caminar por las calles sin el miedo de antes, porque saben que entre ellos se protegen.

Cuentan, que había destrucción ecológica y económica (algunas labores productivas, por ejemplo el ganado y la siembra, se detenían por la inseguridad), desplazamientos, miedo y muertes. Tanto era el temor que, recordemos, en un principio demandaban la presencia del ejército y fuerzas federales, pues consideraban que no sólo los bosques, sino también sus vidas, estaban amenazados (además de la tala ilícita, también habían observado extorsiones y secuestros). Sin embargo, la petición inicial de fuerzas castrenses fue evolucionando a la par que el mismo pueblo se dio cuenta que ellos mismos podían generar su seguridad, y que incluso, podían elegir el rumbo que tomar. Cherán nos hace ver un desarrollo hacia la tiranía que primero se odiaban, después temían y finalmente se combatió generando grandes resultados.
El hecho de mantener encendidas las fogatas, de hacer barricadas, rondines de seguridad, la prohibición de drogas y bebidas alcohólicas, controlar la entrada y salida de la comunidad, fueron cuestiones fundamentales que ayudaron para que se desarrollara la autodeterminación del pueblo de Cherán, ahora, sin partidos políticos.

El pasado 5 de febrero, se logró el reconocimiento de su forma de gobierno por  medio de “Usos y Costumbres”, y el “Consejo Mayor  K´eri” tomó posesión de su cargo. El valiente pueblo de Cherán, sin lugar a dudas, se ha vuelto un referente para los movimientos sociales en el país a través del trabajo de los niños, jóvenes, mujeres, hombres y ancianos.

El 14 de abril, se celebró el primer aniversario del levantamiento del pueblo y, al mismo tiempo, de su camino hacia la autodeterminación. Música, danza, poesía, muestras artesanales y un acto político convocaron a miles de pobladores de los cuatro barrios de Cherán, de las comunidades vecinas y de otras partes de México y del mundo, como Argentina y Brasil.

Ante el Consejo Mayor, demás autoridades purépechas y varias  organizaciones solidarias, los comuneros enfatizaron en recordar que todavía no se han cumplido del todo las demandas de seguridad, justicia y reconstitución de su territorio devastado por la tala clandestina; razones por la que decidieron suspender el proceso electoral federal, y manteniendo la reivindicación de su derecho a la autodeterminación.  El proceso todavía se está gestando, es un proceso largo, que algún día esos cambios cuantitativos generaran cambios cualitativos.

A pesar de todos los logros, los comuneros se lamentan que los ataques de grupos criminales todavía no han terminado y continúa la tala clandestina en una parte de sus bosques.

"Las armas de Cherán, no han matado a nadie..."

Apenas unos cuantos días atrás, se celebraba el primer aniversario del levantamiento del pueblo de Cherán y el inicio de su autodeterminación; hoy, termina la fiesta, se lamenta y se pide justicia y el esclarecimiento de los comuneros asesinados por talamontes. Justicia para aquellos compañeros que sólo buscaban defender sus bosques, defender su tierra.



El 19 de Abril, varios comuneros realizaban acciones de reforestación, al norte de la comunidad, donde fueron atacados y agredidos con armas de fuego AK-47 por varios sujetos que se dieron a la fuga. Esta emboscada, dio como resultado el asesinato de Santiago Ceja Alonso y David Campos Macías, ambos originarios de Cherán y miembros del Concejo Mayor, por lo que este lamentable hecho  es también, a su vez, una agresión directa contra la autoridad del pueblo. La población, enfurecida por los hechos, tomo justicia por su propia cuenta reteniendo 11 elementos del “Grupo de Operaciones Especiales”, tres agentes ministeriales, un representante del Ministerio Público y un funcionario de la Secretaría de Gobierno; decisión que incluso fue tomada contra la voluntad del Consejo Mayor de Cherán, que se pronunció porque los policías fueran liberados inmediatamente, “Pero de aquí no se mueven hasta que se dé una solución, tenemos ya más de un año pidiendo que se desmantelen a los criminales de la región y no lo han hecho, a pesar de que les hemos dado santo y seña de quiénes son y donde los pueden encontrar”, expuso uno de los comuneros.

No ha servido de nada que la comunidad demande la presencia de grupos armados en sus bosques, se ha denunciado reiterativamente y a pesar de ello las autoridades, tanto estatales como federales, hacen caso omiso a las demandas del pueblo.

A raíz de estos violentos sucesos, el gobierno de Michoacán y varios políticos sólo planteaban que era necesario la presencia del ejercito en Cherán. Pero en realidad, más allá de resguardar la seguridad, sólo buscan un pretexto para que entren las fuerzas castrenses a destruir la autodeterminación, destruir todo aquello que el mismo pueblo combativo ha creado.

Para los pobladores las promesas del gobierno estatal  (de realizar operativos para combatir a talamontes y al crimen organizado) sólo son palabras que se las puede llevar el viento. “Hasta ahorita no creemos. Vamos a creer cuando veamos la justicia, la seguridad. Vamos a creer cuando veamos que nos hagan justicia”.
Los habitantes de Cherán temen que en los próximos días habitantes del El Cerecito tomen represalias, pues, el mismo día  que fueron emboscados los comuneros de Cherán, el gobierno señaló que también se encontraron los cuerpos de seis personas más, supuestamente provenientes del Rancho El Cerecito. Días después, funcionarios de la Procuraduría declararon que esas muertes ocurrieron en otros hechos, aunque no se sabe a ciencia cierta la verdad de los hechos. Otra versión, de los cheranenses, la gente cuenta que los seis muertos de El Cerecito fueron asesinados en otro lugar. Por eso, el Consejo Mayor de Cherán pide que se realice una investigación sobre lo qué pasó.

Pareciera que las autoridades tratan de aplicar la misma historia de siempre, así como en el conflicto de Atenco en el 2006, o más recientemente en San Juan Copala “ellos se matan entre ellos, y es necesario que la policía y ejército estén en la comunidad para darle seguridad a la población”.



Sin embargo, más allá de la comunidad doliente y suelos teñidos de sangre, se hace evidente aquella resistencia de los niños, hombres y mujeres, que ha superado el temor al estado para regir su propio camino, mostrándonos una alternativa para sobrevivir. Aunque es un proceso largo, estamos convencidos que Cherán seguirá dándonos un ejemplo de cómo luchar a pesar de todas las adversidades que se encuentren en el camino.


1 comentario:

Gonzalo Ramos Aranda dijo...

Les comparto mi poema . . .

BOSQUE . . . JAS
“Grave ecocidio forestal, la vida en peligro mortal.”

Los árboles sufren de pie,
por sus raíces, asidas a la fe,
enferman, lloran, fenecen,
tan cruel suerte no merecen.

El más humilde follaje
es víctima del ultraje,
¿quién resarcirá su orgullo,
quién les dará tierno arrullo?

Soy el alma de los bosques
que, por culpa de unos torpes,
“vegetan” con flora inerte
o han encontrado la muerte.

Soy la entraña de los montes,
de colinas, horizontes,
que han quedado desolados,
por algunos desalmados.

Soy la esencia de natura,
víctima de la incultura,
de intereses de unos cuantos,
por los que sufro de espantos.

Florestas de oyamel y pino,
¿porqué tan brutal destino?,
son taladas, son quemadas,
en lugar de ser amadas.

Robles, caobas maderas,
tropicales arboledas,
de la vida son las vetas,
hay que imponer serias vedas.

Contingencias ambientales,
algunas monumentales,
destruyen su ecosistema,
por imperio, por sistema.

¡A impedir que eso suceda,
que su grandeza no muera!,
son los pulmones del orbe,
oxígeno que se absorbe.

Soy la conciencia de todos
los seres humanos probos
que, a toda ciencia y paciencia,
cuidarán de la existencia.

De las frondas, de su fauna,
dejando atrás todo trauma,
remediando el ecocidio,
la sociedad en concilio.

Soy principio de justicia
que, a los pueblos, acaricia,
soy la condena del mundo
que clama, en lo más profundo:

“Talamontes infelices,
que no siguen directrices,
incendiarios despiadados
que, del diablo, son aliados.

Dejen en paz nuestros bosques,
ya somos sus guardabosques,
¡muy pronto tendremos fiesta,
nuestro amor los reforesta!”

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
Pátzcuaro, Michoacán, México, a 06 de junio del 2013
Reg. SEP Indautor No. 03-2013-111212464200-14
A la memoria de la Reserva Ecológica “Estribo Grande”, pulmón de la región de Pátzcuaro, devastada debido al incendio ocurrido los días 12 y 13 de abril del 2013.