"Reforma educativa" imponiéndose a sangre y fuego

El Comienzo Periódico

02/11/15



El pasado 29 de octubre el movimiento magisterial estaba inmiscuido nuevamente en otra jornada de lucha, como lo ha hecho desde hace mas de 30 años. Desde el 26 de octubre se mantenía un acordonamiento al “nuevo IEEPO”, esto para exigir una mesa de negociación que pudiera solucionar los problemas como la falta de pagos de muchos trabajadores y trabajadoras de la educación afiliados a la CNTE que fueron arbitrariamente despedidos por el gobierno federal y estatal. Muchos de ellxs tenían más de 6 meses con los salarios retenidos y salieron a la calle a protestar. Solidariamente también salieron a las calles organizaciones sociales, y profesores que no tenían incidencia en sus pagos. Personas combativas, precisamente como los 4 compañeros detenidos. El miércoles en la noche fuimos a descansar de la jornada de lucha, con el bombardeo mediático emprendido desde que el gobierno dijo no al diálogo y asumió una postura más descarada contra el movimiento magisterial y el movimiento social, que desde el 2006 se ha acostumbrado a marchar juntos. Sin embargo poco después nos enteramos de que el terrorismo de estado empezaba a actuar como en los años más álgidos de la guerra sucia. El levantamiento fue realizado por personas vestidas de civil fuertemente armadas, que con violencia sacaron a Roberto Abel Jiménez García de su automóvil. Poco después seguiría Othon Nazariega, Efraín Picazo y, en el Istmo, Juan Carlos Orozco Matus.

¿Detenciones al azar? Cuatro compañeros detenidos, poco después el desalojo del IEEPO y una incertidumbre tremenda se vivía la madrugada del jueves, pues lo que se sabía de los compañeros solo era el levantamiento violento. Las detenciones no eran un hecho casual, es el intento del estado por descabezar al movimiento, pues los 4 compañeros detenidos cumplen con todos los méritos de ser considerados un ejemplo de luchadores incansables, con una trayectoria extensa tanto en el trabajo dentro de las aulas, como en el trabajo sindical. Pero además se empieza a observar el modus operandi de un gobierno que apuesta al terror, pues después del comunicado de la PGR donde se avisaba del traslado de los compañeros al Altiplano, se dan a conocer algunas fotografías donde se logran observar los golpes infringidos a los 4 compañeros. Muchos medios contrastan las detenciones de los profesores, con las detenciones de los principales líderes de cárteles de la droga, por no decir ya las no detenciones a los parásitos que viven del erario público y se dedican a actividades tremendamente graves, como el caso el priista mexiquense Gutiérrez de la Torre*.

Los 4 compañeros detenidos arribando al penal del Altiplano.         

























El día de hoy, 4 compañeros se encuentran en prisión, 2 profesoras y un profesor, con órdenes de aprehensión viven con la incertidumbre de correr igual o peor suerte que Othon, Picazo, Robert, y Matus. 26 órdenes de aprehensión contra la base más aguerrida de la sección 22 emitidas por la PGR, más 28 órdenes contra líderes magisterial y normalistas michoacanos, emitidas por la PGJE. En total 54 órdenes de aprehensión, 43 compañeros normalistas desaparecidos, 7 feminicidios al día**, 55,3 millones de pobres en México***.

¿Es esto un problema exclusivo del movimiento magisterial? Es un problema que inmiscuye a todos y todas. El estado ha metido diferencias ficticias entre hombres y mujeres, entre maestros y taxistas, entre albañiles y estudiantes. Ha aplicado a raja tabla la división de la clase explotada para que no se reconozca como tal, para que reniegue de su papel e importancia en la sociedad. Y si eso no funciona, porque nunca funciona el hechizo para siempre, tiene un ejército de gendarmes, de traidores de clase, dispuestos a desollar, a desaparecer, a violar. Pero ni eso ha sido suficiente para contener la rabia. Y el día de hoy la rabia por Robert, por Othón, por Picazo y Matus es notoria. Los mítines, expresiones de la clase trabajadora, vuelven a incendiarse como hace tiempo no se veía. La organización para protegerse empieza a caminar, encontrando entre las filas de la lucha, infiltrados, traidores, que venden al movimiento por unas cuantas monedas. Precisamente ha encontrado una de las amenazas que acechan a la clase trabajadora. Los traidores vestidos de rojo, de negro, de verde, de multicolor, de líderes, ahora empiezan a temblar, pues la clase trabajadora está enojada. Debemos seguir por ese camino, organizando primeramente una agitación sin precedentes con el objetivo de que nuestros compañeros sean vistos como lo que son, un ejemplo para el movimiento magisterial y social, y de paso romper ese hechizo que embrutece a los y las trabajadoras menos consientes. Sin concientización no hay organización. Y sin organización no podremos iniciar actividades organizadas con el fin de lograr la libertad de estos 4 profesores, y así seguir con ellos en libertad la lucha final contra la clase explotadora, que hoy festeja este golpe. Hoy es momento de salir a las calles y a los y las que nos repitan como caja de resonancia, la versión oficial, les contestaremos con argumentos combativos y diremos:


¡Unidxs y organizadxs venceremos!

¡Sin concientización, no hay organización!