Foro: La ley de Seguridad Nacional, legalización de la militarización y para-militarización



Martes 4 de octubre del 2011, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales en Ciudad Universitaria UNAM, salón B000, a partir de las 13:30 hrs.

Ponentes:

  • José Hernández (Monero del periódico La Jornada, y de las revistas Proceso y El Chamuco, Campaña No + Sangre)
  • Francisco Gallardo (General Brigadier y Doctor en Administración Pública)
  • Julián Contreras (Frente Plural Ciudadano de Cd. Juárez)
  •  Representantes del Municipio Autónomo de San Juan Copala

Más allá de la presencia de militares en las calles, la militarización es la introducción de la lógica de la guerra en la vida civil: adiestramiento y equipamiento militar de policías municipales, estatales y federales, paramilitarismo como estrategia de control y exterminio de grupos prescindibles desde la lógica del capital, compañías de seguridad privadas lucrando con el miedo y la necesidad de seguridad de la población, video-vigilancia en los espacios públicos, presencia de mandos militares en el ámbito político y visibilizados mediáticamente, disciplina militar en las escuelas, normalización de la violencia y las violaciones a nuestros derechos, justificación del abuso bajo el pretexto del supuesto combate al crimen (enemigo interno), incremento de las armas en la calle y, por supuesto, la criminalización de la protesta social, entre otras cosas.
Históricamente la militarización ha sido la respuesta del Estado, cuando este se encuentra débil, cuestionado en su legitimidad, debido a su falta de atención a las necesidades de la población. Generalmente, la militarización se da en el contexto de las crisis económicas, como una salida a esta mediante el negocio de la muerte, de la guerra.
La peculiaridad del actual proceso de militarización es nuestro país, está en que se inicia bajo el pretexto de combatir al narcotráfico y al crimen organizado, se plantea una supuesta guerra que a la luz de la razón puede fácilmente desmontarse, al menos no como se nos plantea en los grandes medios de comunicación. Clarificar los verdaderos motivos de la militarización, nos ayuda a tener argumentos para oponernos a ella y poder alertar a la población del grave peligro que corremos al seguir avalando la perdida de nuestros derechos bajo el argumento de nuestra seguridad. Este Foro tiene la intención de ayudar a informar y sentar las bases de la necesidad de trabajar de manera organizada y coordinada en detener la barbarie moderna que recorre las calles del País y que casa día se acerca más al Zócalo de la Ciudad de México.

Evento en Facebook: http://www.facebook.com/event.php?eid=168351846583573

Saludos de "El Comienzo" en el acto por el 71 aniversario luctoso de León Trotsky

Las tareas revolucionarias que Trotsky realizó, sin duda fueron titánica, muy arduas y demandantes, y los resultados obtenidos de ellas guardan una importancia grandísima dentro en el terreno político revolucionario. Logró lo que parecía imposible desde su posición. Siendo un exiliado político en distintos países, perseguido por la burocracia estalinista, atacado por los capitalistas y la socialdemocracia, logró posicionarse firmemente sin vacilaciones desde la trinchera revolucionaria para lanzar ofensivas destructoras a los adversarios y los enemigos de la revolución proletaria internacional.

Vuelven las movilizaciones de masas a Grecia

Grecia, tras el rescate financiero del año pasado, se encuentra otra vez en una difícil situación financiera. La ayuda que recibió desde la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional no ha sido suficiente y se plantea la necesidad de otro rescate para evitar la quiebra del país.
Pero aquí la cuestión es mucho más delicada, porque si Grecia suspende el pago, afectará inmediatamente a las economías de los países donde los bancos poseen la deuda(los más afectados serían Francia y Alemania ya que bancos de estos países poseen las dos terceras partes de la deuda greca).
Grecia se unió a la unión Europea en el 2001 con cierta controversia, debido a que no cumplía con los valores económicos que exige la Unión Europea a sus miembros, siendo uno de los países más pobres de Europa.

EL PRI, no estaba muerto…

Miguel Franchute

El 3 de julio del 2011 en Nayarit, Coahuila, Estado de México e Hidalgo se sucedieron imágenes muy parecidas: el clásico acarreo, el favoritismo inmediato, las sonrisas a medias, los grupos de activistas, torta en mano, terminando su trabajo o apurándolo en todo caso; y finalmente los nuevos-viejos políticos del PRI celebrando que gracias al 25 ó 30 por ciento de la población local han dado un paso adelante hacia Los Pinos.

Esa noche en diversas sedes regionales de concentración priísta, en Insurgentes norte y principalmente en Toluca se estaba brindando por el triunfo de su partido con grandes sonrisas y fuertes abrazos; seguramente, a medio festejo, los priístas volvieron a brindar por su triunfador de mayor provecho: el abstencionismo. Humberto Moreira, su dirigente nacional, limpiándose las lágrimas, se apresuró a decir que “el mandato del pueblo fue claro, votó por la unidad […] El PRI ganó de manera contundente. Nuestro partido entiende claramente el mensaje detrás de estos triunfos: es nuestra obligación impulsar las grandes reformas que demanda el país…”, la amenaza quedó hecha.

De inmediato surgió la pregunta obligada: ¿Cómo pasó esto? Y es que el triunfo avasallante, en algunos casos, del viejo partido nos debe llamar a la reflexión. Muchas veces se ha dicho que las elecciones del Estado de México son el prólogo de las elecciones presidenciales; esto es cierto, no en que va a ganar el PRI de manera automática en 2012, sino que se vislumbran las alianzas políticas, las negociaciones a oscuras, las maniobras de los partidos, las políticas que emplean y, sobre todo, la actitud de las clases mayoritarias respecto a las elecciones y los partidos.

¿A dónde va el movimiento por la paz con justicia y dignidad? Entre la mentada de madre y el escapulario

Pancho Rojo

Desde el asesinato del hijo del poeta Javier Sicilia que a su vez dio surgimiento del movimiento por la paz con justicia y dignidad, han sucedido una serie de acontecimientos que han puesto a debate y cuestionamiento público y de manera irreversible la estrategia de guerra iniciada desde hace años por parte de FECAL. Es a partir de estas fechas donde se ha desatado una serie de polémicas que han puesto en los medios y la agenda nacional la mejor manera de salir de este país que cada vez parece más un rastro de carne humana. Este movimiento ha representado uno de los acontecimientos políticos más importantes de las últimas fechas en la vida social del país, poniendo en primer plano las historias de miles de personas que han podido narrar que detrás de cada muerte existía un ser querido con una amplia historia. Sin embargo las etapas tan vertiginosas por las que ha atravesado dicho movimiento implican obligadamente a realizar una crítica camaraderíl acerca de aquellos puntos que consideramos muy humildemente han disminuido la autoridad moral de la dirección del mismo, por lo tanto y en el ánimo de hacer una crítica constructiva ponemos a continuación algunas observaciones.

La CNTE, un ejemplo de sindicalismo de clase

Gerardo Boon

El maestro, es un factor fundamental en la educación, la sociedad y la lucha de clases, tal vez es el que ha estado presente en todas las luchas, al lado del campesinado, de la clase obrera, del estudiante, y los sectores populares. La razón es simple, ya que su sentido de  trabajo es el razonamiento y la educación del pueblo, que, aunque el sistema pretende que sea mano de obra barata y que sigan su “moral” ideológica, no lo consigue debido a que el maestro es parte del proletariado, y también se ve afectado por las problemáticas sociales; por lo tanto está obligado a luchar, pero partiendo desde un sentido más crítico de la situación.  En el caso de México, el magisterio, agrupado en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) quizás sea el mejor referente de la lucha de clases.

CHERÁN Y LA LUCHA CONTRA EL NARCOTRÁFICO.

Franco Navarro


Palabras introductorias.
Las alternativas al sistema económico político capitalista parecen nulas, no porque no las haya, sino porque las que hay son objeto de grandes críticas, tachándose de utópicas e inaplicables a la realidad concreta. Los eruditos, intelectuales, profesores y cualquier otra anomalía burguesa, atacan sin bases sólidas a todo intento de emancipación del yugo burgués.  Atacando por ejemplo con palabras similares a estas “el socialismo piensa destruir el Estado, piedra base de nuestra sociedad (burguesa), que da justicia, seguridad e igualdad a los ciudadanos” o “cómo pueden pensar los socialistas abolir la propiedad privada, base de la economía mundial, etc.” Si estos son los argumentos de nuestros adversarios, podemos contestarles así: Primero, cabría preguntarse si el Estado burgués da justicia, seguridad e igualdad a los ciudadanos. Las cifras señalan que un 47% de la población total mexicana vive en pobreza, esto es más de 52 millones de mexicanos (El Universal, 9/06/2011), tomando en cuenta que, según el INEGI, somos más de 112 millones de habitantes. Además, el índice de criminalidad y los asesinatos dentro del marco de la guerra contra el narco han aumentado a pesar de haberse incrementado enormemente el presupuesto a la seguridad nacional. También, la igualdad ante la ley es sólo uno de esos mitos liberales existentes desde que se formó el estado independiente mexicano. Si éste es el Estado que tanto defienden los burgueses, claro que sí, sí queremos destruir su Estado. A lo segundo podemos contestar con las palabras de Marx y Engel escritas en el Manifiesto del Partido Comunista: “el rasgo distintivo del comunismo no es la supresión de la propiedad en general, sino la abolición de la propiedad burguesa”, es decir, los socialistas no pensamos abolir la propiedad privada de vivienda, si es a lo que se teme, sino la propiedad privada de los medios de producción. Esta propiedad privada de los medios de producción que permite tal concentración de riqueza en poquísimas manos (un país donde la mitad de sus habitantes es pobre y un puñadito de familias destacan entre las más ricas del mundo) es la que queremos abolir. E instaurar la propiedad común de los medios de producción. 

La lucha del SME, un balance desde la base. Entrevista a Marco Antonio Olvera Carrillo, miembro del sector de agencias foráneas del sindicato.


Carmen Carrera

A 21 meses del decreto presidencial que dio por terminada la existencia de la empresa Luz y Fuerza del Centro, existen diversas interpretaciones de lo obtenido y una serie de perspectivas de lucha diferentes. Es conocido que el conflicto de LYFC no comenzó en octubre del 2009 con ese decreto, sino que el propio gobierno federal y la burocracia sindical fueron cosechando los problemas de la división interna que en anteriores años se vino sembrando.
El contexto de las divisiones internas y la elección de la secretaría general del partido fueron aprovechados por el gobierno federal para la toma de las instalaciones a través de la Policía Federal y trabajadores de CFE. Desde ese entonces y debido a esos problemas internos, personajes como Alejandro Muñoz fueron clave en la ruptura que se dio entre la alternativa de enfrentar el decreto por la vía de la lucha organizada y la de echar mano de la conciliación. “Alejandro Muñoz encabezó la polarización a lo interno del sindicato, y fue culpable de que más del 60% de la base laboral se liquidara en la primera etapa cuando el gobierno ofreció las bonificaciones”.

Cherán luchando, el camino esta mostrando

Desde el pasado 15 de abril el valiente pueblo de Cheran ha comenzado una nueva etapa de lucha que será crucial para el desenlace del conflicto en defensa de sus bosques, sus recursos, su dignidad y sus tradiciones. La lucha del pueblo Purépecha se genera dentro de un contexto nacional en el cual el país se encuentra en un baño de sangre producto de la política genocida y militarista del espurio que hoy dirige el rumbo de la nación. Dentro de este ambiente de inseguridad, muerte, violencia y odio, la lucha de Cheran representa un ejemplo trascendental  para el conjunto de la nación acerca de las formas con las cuales se puede combatir al crimen organizado desde nuestras propias comunidades, barrios, centros de trabajo y estudio. Para el movimiento por la paz con justicia y dignidad la lucha del pueblo purépecha es un referente obligado.

Texto del Pacto Ciudadano por la Paz con Justicia y Dignidad


Boletin de Prensa
Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad
Desde hace más de cuatro años, nuestro país vive una guerra contra el narcotráfico que oficialmente no existe pero que en realidad es una guerra contra el pueblo que ha costado la vida de cuarenta mil mexicanos, en su mayoría jóvenes, y la situación de otros diez mil, casi todos jóvenes también, que hoy habitan en ese aterrador limbo que las autoridades rotulan con el indiferente título de “desaparecidos”.
Desde hace años, mucho antes de que se declarara esta guerra, los parientes y amigos de las víctimas cuya voz silenció la violencia de un sistema impune y corrupto, han alzado la suya para demandar justicia, para exigir que se castigue a quienes arrebataron la vida de los suyos, o para que se presente vivo, como lo estaba antes de desaparecer, el ser que amaban.
Poco caso se le ha hecho a estas voces. Sólo el que lo ha vivido comprende hasta qué punto irrita, frustra, daña, duele y criminaliza la titánica y desigual empresa que significa luchar por la justicia en este país.
Hoy, a fuerza de ser tantas y tan vehementes, estas voces, las voces de las víctimas a través de los suyos, empiezan a confluir, a encontrarse, a identificarse, a comprender que, siendo tantas, en realidad son la misma… Y esta voz se manifestó con toda la fuerza que ha nutrido el dolor, paradójicamente, en el silencio de una marcha a la que convocó el poeta Javier Silicia.
Y esta voz exigía, con su elocuente silencio, que las cosas ya no pueden seguir así; que nuestro México debe refundarse, debe reencontrar el piso en que se asentaba y que ha perdido, lo que nos ha llevado al punto donde somos todos los mexicanos las víctimas de una violencia criminal e institucional.
Somos un México que se ha puesto de pie ante las múltiples violencias que lo han desgarrado, que han horadado su tejido de solidaridad, que han lacerado la generosidad natural de nuestro pueblo. Somos un México que camina, cansado de que le siembren temor y desconfianza, cuando lo que en nuestra gente brota son el abrazo y la fiesta. Somos un México  harto de la impunidad, del crimen, de la inseguridad,  porque en el día a día ama la justicia, la solidaridad y la paz.
Somos un movimiento que inicia, pero tenemos historia: nos hermana el dolor ligado a luchas de años. Nos estamos manifestando nacionalmente, hincando nuestras raíces en una gran diversidad de luchas locales:  la lucha de las mujeres contra el feminicidio; la lucha de los jóvenes contra la violencia que les niega sus derechos, y aun atenta contra sus vidas, así como contra la criminalización de que son objeto por el sólo hecho de ser jóvenes;  la lucha de las y los defensores de los derechos humanos; la lucha de las y los trabajadores del campo y la ciudad; la lucha de los pueblos y las comunidades indígenas en defensa de sus derechos, su cultura y su territorio; las luchas ciudadanas para que tengamos una democracia verdadera, y la lucha de las y los niños, y quienes trabajan con ellos, para que el país se reconstruya con base en la atención a sus derechos.
Este Movimiento es un proceso ciudadano de exigencia, de resistencia y de propuesta --no institucionalizado pero sí de enlace horizontal y diversificado--, en torno de la problemática específica de la violencia y de la militarización que hacen que la seguridad pública se desvíe en contra de la sociedad, y sobre todo de sus mujeres, de sus jóvenes y de sus más desprotegidos.
Somos un movimiento en proceso por la Paz con Justicia y Dignidad que, a partir de las víctimas, cuyo dolor y reclamo de justicia aportan autoridad moral, liderazgo ético y una actitud de Esperanza ante este nuevo esfuerzo nacional, quiere generar espacios de encuentro y de propuesta con otras expresiones de lucha y de resistencia.

Ley de Seguridad Nacional. La ofensiva más cínica y agresiva contra el pueblo trabajador


La propuesta de Ley de Seguridad Nacional es una más de las maniobras que pretenden legitimar ante la sociedad mexicana la participación de los cuerpos represivos para respaldo de las instituciones y garantizar el avance de las políticas de militarización que tanta controversia y daños han causado en este último sexenio.
Esta ley propone de manera cínica, la posibilidad de que el presidente de la república pueda decretar circunstancias de amenaza a la seguridad interna para brindar así facultades de intervención de Ejército, Armada de México y Marina Nacional para combatir dichas amenazas mismas que tienen su representación en los movimientos sociales, políticos y hasta electorales que el gobierno pueda detectar arguyendo su papel de desestabilización institucional, social y política.
Según el dictamen de las comisiones de Gobernación, Justicia, Defensa Nacional, Seguridad Pública y Derechos Humanos, se han hecho revisiones y modificaciones a la propuesta original, puesto que esta se refiere de manera abstracta a conceptos como “seguridad Interior” y “seguridad pública” y “seguridad nacional”. Con este tipo de iniciativas nos están atando de manos, ya que la concepción de seguridad nacional empleada exige que ésta sea asumida y preservada por la población, por lo que se considera una obligación de los ciudadanos el participar y cooperar en cada acción dictada por la Ley de Seguridad Nacional.
Está claro, que ninguna institución gubernamental cesará de un intento tan inminente para acallar las protestas sociales y al contrario, el principal objetivo es establecer un régimen de cero tolerancia, y avanzar en crear todos los marcos jurídicos necesarios para proceder de manera “legítima” en las diversas reformas de corte laboral y económico que se tienen pendientes, además de consolidar un ambiente de hostilidad y de pánico social ante la inconformidad y la movilización popular.
Para taparle el ojo al macho, plantean que todo esto se lleve a cabo a la par de realizar campañas de promoción y protección de los derechos humanos. Todas las acciones que se realizarían bajo esta alerta pretenden darse mediante la legitimidad del pueblo mexicano, seduciéndolo con la idea de que pueden estar tranquilos y en paz ya que las autoridades civiles y militares se encuentran alerta para “detectar, identificar, desactivar o combatir los peligros que pudieran afectar dicha seguridad”. Además se deja en claro que la finalidad, ante todo es garantizar “la existencia, estabilidad y permanencia del estado en su amplia concepción (población, territorio, poder público).
Ya en 2005 se aprobó una Ley de Seguridad Nacional, que brindó todas las facultades para el empleo de inteligencia al servicio de la seguridad por órganos como el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) cuya finalidad es detectar las “vulnerabilidades” o presuntos intentos de desestabilizar la seguridad de la nación; sin embargo esa ley no resultó suficiente para justificar las intenciones del Estado Mexicano para desarticular por completo los movimientos sociales. Por ello la urgencia de establecer de manera pronta las circunstancias en que se vulneraría dicha seguridad y establecer un papel concreto del actuar de las fuerzas armadas ante determinados objetivos.
También establecerán las condiciones en que puede proceder a decretarse el estado de alerta mediante el cual se generaría la suspensión no sólo de las garantías individuales sino también de los derechos humanos, fortaleciendo un estado de excepción que de facto estaría dejando a la población indefensa e incapaz para realizar incluso hasta sus actividades cotidianas en pro de la defensa de la nación. Pero no sólo implica el mantener a la población contenida sino que para el “combate” a dicha amenaza el ejecutivo federal tendrá toda la facultad para decidir si las autoridades locales pueden enfrentar la amenaza, o si se requeriría del apoyo por parte de otros cuerpos, lo cual deja la puerta abierta por completo a posibles intervenciones militares principalmente del ejército norteamericano.
Abstracciones y laberintos de ideas manejados en dichas propuestas son de gran utilidad para confundir al pueblo mexicano, por citar textualmente, el dictamen suscribe… “En la ley no se confieren facultades a las instituciones armadas para prevenir ni investigar delitos sean federales o de delincuencia organizada, sino para actuar, como último escalón, cuando así lo determine el Consejo de Seguridad Nacional (CSN) y lo apruebe el Presidente de la República”. En pocas palabras, las instituciones no estarían facultadas para la revisión y solución de los casos de manera cotidiana, pero una sola declaratoria del CSN o del presidente de la república, bastaría para que así lo fuera.
Definitivamente, este tipo de leyes nos ponen en la mira del estado mexicano para proceder como lo desee contra los luchadores sociales. Pero es nuestra tarea más inmediata la difusión de la información y el análisis de las implicaciones tan nefastas que esta ley acarrea, no sólo se trata de manipulaciones y maniobras legales, sino que corremos el riesgo de presenciar realidades afines a las peores dictaduras que han existido en América Latina. No permitamos nuevos ríos de sangre correr por las calles. Debemos frenar estas medidas por medio de la agitación y la organización popular.